sábado, 23 de mayo de 2015

UN ASESINATO POR ENCARGO EN UN GOBIERNO DE IZQUIERDA.

  
El Nisman guatemalteco.

El  abogado RODRIGO ROSENBERG MARZANO (28 de noviembre de 1960 - 10 de mayo de 2009)  cuyo homicidio creó polémica al revelarse un vídeo póstumo donde la víctima hacia responsables de su muerte, entre otros,  a  Gustavo Alejos,  secretario privado de la Presidencia de Guatemala;  y  Sandra Torres de Colom, la primera dama, y Álvaro Colom, Presidente de Guatemala.
---- RRM estaba defendiendo a un empresario que se había negado a pagar coimas a personajes cercanos al Primer Mandatario, quien sería asesinado junto a su hija.
---- Colom, un ingeniero industrial, integrante de un partido supuestamente de izquierda,
 había prometido luchar contra la inseguridad y privilegiar a los pobres…

El país centroamericano ha sido escenario de lo que se ha dado en conocer como el GENOCIDIO GUATEMALTECOocurrido   en una región petrolera en la década de 1980 -específicamente entre 1981 y 1983- y se habría desarrollado durante el período del conflicto armado interno en Guatemala (1960-1996)  y habría ocasionado cien mil víctimas…

En enero de 2010, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) actuando por mandato de la Organización de las Naciones Unidas y dirigida por el fiscal español Carlos Castresana (una especie de la fiscal FEIN con pantalones),  llegó a la conclusión de que el mismo Rosenberg fue realmente QUIEN PLANEÓ SU PROPIO ASESINATO (guau el suicidio de Nisman).
El ibérico Carlos Castresana apuntó  a   los hermanos José y Francisco Valdés Paiz, familiares de la exesposa (una Arroyo Salgado) de Rosenberg.

En julio de 2013, dos testigos clave involucrados en los tres asesinatos -de Marjorie (hija)y Khalil Musa (POR NO DEJARSE CORRROMPER), y del mismo Rosenberg- Mario Luis Paz Mejía y Manuel Cardona Medina, confesaron que habían sido PRESIONADOS por los investigadores del Ministerio Público de Guatemala y la Comisión contra la impunidad en Guatemala, la CICIG, a dar una versión falsa sobre el involucramiento de los hermanos Francisco y Estuardo Valdés Paiz, familiares de la exesposa de Rosenberg, y quienes habían sido acusados por colaborar sin saberlo con Rosenberg en la planificación de su propio asesinato.

---- Hubo quienes antecedieron a Lagomarsino.

Paz, muy debilitado por el SIDA que padecía, indicó en 2013 que no conocía a los hermanos Valdés Paiz y que había intentado dar su declaración desde que la Corte de Constitucionalidad había ordenado que se escuchara su testimonio en julio del 2011, pero alegó que no lo había hecho porque “una serie de acciones legales interrumpieron el proceso.”

 

 Rosenberg fue asesinado a tiros el domingo 10 de mayo de 2009, mientras se iba en  bicicleta cerca de su casa.

En un vídeo póstumo grabado por el abogado, afirmó que el presidente Álvaro Colom sería el responsable en caso de él ser asesinado.  
«SI USTED ESTÁ VIENDO ESTE MENSAJE», dice Rosenberg en el vídeo, «ES PORQUE FUI ASESINADO POR EL PRESIDENTE ÁLVARO COLOM, CON LA AYUDA DE GUSTAVO ALEJOS», el secretario privado del presidente.  
Estas declaraciones desencadenaron una crisis institucional conocida en Guatemala como el Caso Rosenberg que inicialmente colocó al gobierno guatemalteco en una situación comprometida (igual que a CFK.)
La polémica escaló en la mañana del martes 12 de mayo de 2009, cuando se vio el fiscal general y jefe del Ministerio Público Amílcar Velásquez a cargo de la investigación, saliendo de la residencia privada del presidente Álvaro Colom.
 Tras su encuentro, las dos partes presentaron información contradictoria con respecto a sus motivaciones para una pronta reunión, que a su vez planteó mayor escepticismo entre los guatemaltecos al respecto de la imparcialidad de la Oficina del Fiscal.  
El presidente  con la cadena estadounidense CNN en español, en la que  afirmó que todo lo que decía en el vídeo el fallecido Rodrigo Rosenberg era completamente falso.  
---- Vaya, vaya, que rápido se quitó el sayo.

El martes 12 de enero de 2010 , la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), liderada por Carlos Castresana   concluyó, basado en evidencia circunstancial, que Rodrigo Rosenberg se había MANDADO A MATAR (la versión argentina del suicidio.)

 A los nueve meses, el 22 de septiembre de 2010, varios miembros de la banda y familiares de la gente arrestada por haber asesinado a Rosenberg fueron también arrestados por


participar en el asesinato de KHALIL Y MARJORIE MUSA, los clientes de Rodrigo Rosenberg, quienes habían sido asesinados tres semanas antes que la muerte de Rosenberg.
 --- Musa era un inmigrante libanés que  había llegado desde la pobreza a ser un hombre muy rico mediante la manufactura de textiles y la producción de café.

La pesquisa, que contó con la participación de trescientos funcionarios de once países y que requirió, entre otros esfuerzos, el análisis de cien mil llamadas telefónicas y la intercepción de catorce teléfonos, fue detallada por Castresana, quien presentó tomas de video, fotos, diagramas y documentos para sustentar sus conclusiones.

Aseguró que además de una decena de autores materiales y la participación de dos intermediarios, se logró confirmar la participación de dos autores intelectuales, los empresarios Francisco José y José Estuardo Valdés Paiz, primos de la primera esposa de malogrado jurista, con quienes tenía una relación muy cercana.  

No todos estuvieron de acuerdo con la apreciación de la CICIG de que Rodrigo Rosenberg se mandó a ultimar y presentaron evidencia que supuestamente contradecía o vulneraba muchos de los puntos principales de la hipótesis presentada por la CICIG, o hacía surgir nuevas preguntas.

 

Luis López Florián (otra versión de Lagomarsino), fue el piloto y guardaespaldas de Rosenberg, e incluso fue su representante en unos negocios,  estuvo involucrado en el compra de un teléfono que al parecer con el que siguió a la víctima.     

La CICIG no lo mencionó.

 

 Rodrigo Rosenberg habló por celular con López Florián dos minutos antes que salió de su apartamento en la mañana en que ocurrió su asesinato, y le dijo que iba a salir a dar una vuelta en bicicleta. Es en ese momento que los sicarios reciben información sobre su objetivo,  quién fue inmolado diez minutos más tarde.
La CICIG argumentó, pero no presentó prueba más allá del testimonio de los expertos en telecomunicaciones sobre la supuesta posición esa mañana, que esa información fue dada por el mismo Rosenberg.  
---- De Nisman no saben si su computadora fue utilizada por él o manejada a distancia.

Mario Paz Mejía (una especie de Berni), era un policía activo que en al momento del asesinato tenía nexos con altas esferas de la PNC, y fue una de las personas originalmente

capturadas y acusadas del asesinato en octubre de 2009; su versión habría sido corroborada por el resto de los miembros de la banda que participó en el asesinato.
Paz Mejía fue dejado en libertad por haber colaborado con las autoridades y declarar que los hermanos José y Francisco Valdés Paiz, parientes de la exesposa de Rodrigo Rosenberg, fueron los autores intelectuales en el asesinato de Rosenberg.
En un artículo publicado sobre Rosenberg en el periódico sensacionalista estadounidense The New Yorker el escritor DAVID GRANN (versión yanqui del argentino DAMIÁN PACHTER, quien anticipó la muerte de Nisman),   indicó que Rosenberg estuvo estudiando un video donde se muestra el asesinato de los Musa.

 

El 12 de enero de 2010, Carlos Castresana explicó que el entonces ministro de gobernación, Salvador Gándara, presentó a Ovidio Batz Tax como testigo en las investigaciones, pero después de las averiguaciones se estableció que todo lo dicho por esa persona era falso.  
Castresana dijo que en la CICIG sabían que el exministro le había pagado  y que a los periodistas que cubrieron la entrevista les entregó una cantidad en sobres para que no lo fotografiaran a él ni al helicóptero que usó.
Investigadores también establecieron que dos de los sicarios que participaron en el asesinato de Rosenberg llegaban constantemente al Ministerio de Gobernación a reunirse con un agente de la policía; la CICIG entonces efectuó un allanamiento en esa cartera, y estableció que  expolicías  trataban de obtener detalles acerca de operativos, para cometer acciones ilegales en complicidad con otros agentes.

 A criterio de la CICIG, los hermanos Valdés Paiz se prestaron para planificar la muerte de alguien, sin saber que se trataba de Rosenberg, por lo que fueron sindicados de asesinato.

 

El 24 de mayo de 2010 la Fiscalía Especial para la CICIG señaló a los autores materiales del crimen de Rosenberg, luego de que apareciera un testigo protegido.
La Fiscalía escuchó los teléfonos del grupo del 8 de agosto al 22 de septiembre del 2009 lo que le permitió oír conversaciones que comprobaban los nexos de los integrantes con agentes de la Policía Nacional Civil, los sobornos que les entregaban a éstos y la

planificación de diversos hechos delictivos.  También interceptaron los mensajes de texto, ya que de esa forma se informaban de los hechos delictivos que estaban cometiendo, reclamaban sus pagos y enviaban sus números de cuenta para que les depositaran el producto de sus fechorías.

 Esta organización, que mantenía poder en al menos cuatro departamentos, era una de las más cotizadas en acciones de sicariato en Guatemala, por el que cobraran alrededor de trescientos cincuenta mil quetzales (un dólar es igual a 7 quetzales.) 
Después del asesinato de Rosenberg, esta banda siguió cometiendo varios delitos, entre los cuales se cuentan secuestros, robos y apropiación de cargamentos.

 María Encarnación Mejía (la nueva FEIN), fiscal general interina de la CICIG, reportó en septiembre de 2010, que siete de los once acusados en el asesinato de Marjorie Y KHALIL MUSA (clientes del bufete de Rosenberg) participaron en el asesinato de Rodrigo Rosenberg;  habrían sido contratados para asesinar a los Musa.  

Mejía no determinó quiénes podrían ser los autores intelectuales ni cuál es el móvil del crimen. Sin embargo, especificó que las capturas se realizaron luego de un proceso de investigación en el que encontraron evidencias técnicas y testimoniales que vinculan a los acusados al caso.

 

Encargada del caso Musa    Claudia Muñoz (OTRO MOMENTO DE IMPUNIDAD), cuya hija era la novia del vocero presidencial del Gobierno de Álvaro Colom, quién fue citada a la Casa Presidencial, donde dijo haberse reunido con Gustavo Alejos, el día que salió el video. El yerno de Muñoz acusó a ésta de acoso y amenazas de muerte. 

 

 En julio de 2013, Mario Luis Paz Mejía, uno de los acusados y condenados en el asesinato de los Musa y de Rosenberg, una vez más cambió su testimonio, absolviendo a los hermanos Valdés Paiz de implicación en el asesinato de Rodrigo Rosenberg.

Paz Mejía declaró: “Los hermanos Paiz no tienen nada que ver en esto, nunca los vi, nunca llegaron.”  
Dijo que   quería morir con la conciencia tranquila y que por eso pidió la audiencia con dos años de anterioridad, enfatizando que fue presionado por   la CICIG.
La Corte de Constitucionalidad había ordenado que Paz Mejía declarara hace dos años, "pero una serie de acciones legales interrumpieron el proceso."     .

 La Comisión de la ONU y el Ministerio Público presentaron 122 medios de prueba entre pruebas balísticas, análisis de comunicaciones telefónicas, grabaciones en video y testimonios contra los hermanos Valdés Paiz, acusándolos de homicidio en grado de complicidad. Los acusados obtuvieron su libertad luego de pagar una fianza.  

 

El 10 de agosto de 2011, EDUARDO ROSENBERG PAIZ, hijo del fallecido comentó: “Nos tienen   sin cuidado las conclusiones finales que arroje un sistema fallido de justicia sobre su muerte,” negando que el propósito de su padre haya sido derrocar a un Gobierno particular, sino “convertir nuestra República en un Estado de Derecho, donde gobernantes y gobernados acaten la ley y ningún crimen quede impune.”

---- Sandra Arroyo, sus hijas y su suegra, pueden estar tranquilas: la muerte del exfiscal quedará impune, como quedan las muertes en Venezuela, en Rusia, en Cuba y en Irán, el cuarteto del amor incondicional kirchnerista.
---- ROSENBERG, es un apellido que está ligada a una muerte de dos inocentes acusados en EEUU.,  de espiar a favor de la Unión Soviética.
Frente al aparato de radio nos reunimos, Mis padres y mis otros dos hermanos, siguiendo las acciones de grupos humanitarios quien  trataban de evitar la primera ejecución de civiles. Todo fue infructuoso ETHEL GREENGLASS ROSENBERG (Nueva York, 28 de septiembre de 1915 - 19 de junio de 1953) y JULIUS ROSENBERG (Nueva York, 12 de mayo de 1918 - 19 de junio de 1953),  finalmente morirían en la silla eléctrica. 
Las imágenes son estremecedoras y muestran el grado de bestialidad sin límites al que puede llegar el ser humano cuando se deja gobernar por la ira colectiva. Hombres y mujeres, grandes y chicos, participando del bárbaro linchamiento de una adolescente de 16 años, sin ninguna señal de piedad o humanidad.

LA MUERTE SIGUE DE COSECHA.

Un  conductor de mototaxi de 68 años,  Carlos Enrique González Noriega,   apareció muerto en el pueblo de Río Bravo, departamento de Suchitepéquez. Los vecinos intentaron averiguar lo que había ocurrido y descubrieron que lo habían asesinado por negarse a pagar una extorsión para poder trabajar.

En Guatemala, que tiene una tasa de 40 HOMICIDIOS CADA 100.000 HABITANTES -una de las más altas del planeta-, es flagrante la ausencia del Estado en determinadas regiones rurales. Ese vacío es ocupado por maras y distintos tipos de organizaciones mafiosas, que

controlan a las poblaciones a través del terror. En ese contexto, es habitual que a comerciantes y trabajadores autónomos se les exija el pago de un "canon" para desarrollar sus actividades.

Según informó Prensa Libre, González Noriega se había negado a pagar, y la joven -que sería hija de un peligroso pandillero que se encuentra en prisión- fue enviada junto a otros dos hombres a asesinarlo. Nunca se comprobó que las cosas hayan ocurrido de esa manera, pero cuando el grupo de vecinos enardecidos encontraron a la adolescente con el arma en su poder, no les importó hacer ninguna averiguación adicional: habían encontrado a su chivo expiatorio.
Primero la atraparon, después la golpearon de todas las formas posibles y, para terminar, al grito de "¡Fuego, fuego!", la rociaron con gasolina y la quemaron viva.
La joven murió pocos minutos después.  
Por el momento, ninguno de los asesinos -fácilmente identificables por el video- está siendo investigado por las autoridades, que son virtualmente inexistentes en la zona. Pero ya recibieron amenazas por parte de las maras (pandilleros), que juraron vengar la muerte de la adolescente.
 

viernes, 8 de mayo de 2015

EL ASTRÓLOGO DE LAS BESTIAS HUMANAS.

  A día de hoy se pueden contar por centenares las ocasiones en las que ADOLF HITLER quiso ser sacado por sus enemigos de su poltrona a base de balazos (o, en un mayor número de casos, a bombazos). Sin embargo, de entre todos los curiosos complots para acabar con su vida –algunos tan sonados como la «Operación Valkiria»- hay uno que destacó por encima del resto gracias a su originalidad. Éste fue el que protagonizó el sádico HEINRICH HIMMLER quien, en base a las predicciones de WILHELM WULFF (su astrólogo personal), urdió un plan que finalmente no llevó a cabo para acabar con el Führer.
La razón era sencilla: este «mago» había pronosticado que el líder nazi sería derrotado en 1945 «causando un gran dolor» a Alemania y que la única forma de detener este desastre era sacándole del poder.

Esta historia, al igual que otras tantas, forma parte del nuevo libro escrito por el periodista e historiador español  Jesús Hernández. Publicado bajo el título LOS MAGOS DE HITLER »), el ensayo narra el doble rasero con el que la hechicería era tratada en el Tercer Reich. Y es que, mientras que personajes como los astrólogos y los adivinos fueron perseguidos y desprestigiados por los nazis, no eran pocos los oficiales de las SS que acudían a ellos para saber cuál sería su porvenir, recibir consejo militar y tratar –a cambio de un buen puñado de monedas- de que les ayudaran con sus embrujos a modificar el tiempo atmosférico para obtener ventaja en sus ataques.

 

WILHELM THEODOR HEINRIH WULFF vino al mundo el 27 de marzo de 1892. Poco supo durante su infancia de la astrología (el estudio de la posición y del movimiento de los astros con el objetivo de pronosticar sucesos terrestres, según afirma la Real Academia), pues su padre hizo todo lo posible para que se dedicase al comercio marítimo. Sin embargo, los años quisieron que este joven alemán nacido en Hamburgo se fuera acercando cada vez más a los estudios relacionados con los cuerpos celestiales y, a su vez, hacia el arte.

«WULFF llegó a la conclusión de que, si el hombre había sido capaz de calcular las estaciones o las mareas con exactitud gracias al estudio de la posición de los astros, no era descabellado pensar que el destino de las personas pudiera estar también influido del mismo modo.

Wulff aprendió así los rudimentos de la astrología y se dedicó a confeccionar cartas astrales para familiares y amigos. Según sus memorias, en 1913 vaticinó a su hermano pequeño que resultaría gravemente herido y perdería una pierna, una predicción que resultó cierta. Mientras tanto, prosiguió con sus estudios de arte», explica el  catalán  Hernández en su obra.

Con el paso de los años se fue introduciendo más en la astrología, al principio como un pasatiempo (haciendo cartas astrales a sus compañeros de trabajo, a los soldados cuando combatió en la Primera Guerra Mundial…) y, posteriormente, a nivel profesional. Según explica Hernández en su obra, Wulff siempre afirmó que nunca cobró en esta época por sus predicciones, a pesar de lo conocido que se hizo entre la sociedad alemana. Por el contrario, prefirió tomarse esta práctica como una mera diversión mientras se ganaba la vida vendiendo obras de arte. Todo ello, a pesar de que su lista de aciertos se iba engrosando según pasaban los meses y las predicciones. Por entonces ya había llegado la década de 1920 a la región, unos años en los que un descocido Adolf Hitler comenzó a hacerse notar en Alemania.

 

Con el auge de Hitler y del nazismo llegó también la pesadilla para algunos de los maestros de las artes ocultas como los adivinos y los astrólogos, los cuales fueron perseguidos hasta la saciedad por el Reich y maltratados en centros de confinamiento por ejercer estas actividades. «A pesar de que ellos tuvieron también como destino los campos de concentración no han recibido la consideración de víctimas de la represión nazi. Es cierto que ellos no sufrieron el terrible castigo que el régimen dispensó a los judíos o a los gitanos, a quiénes intentó exterminar masivamente, pero aún así se vieron arrojados al infierno que los nazis tenían reservado a los que consideraban enemigos del régimen», determina Hernández.

WULFF no fue una excepción. De nada le sirvió ser uno de los astrólogos más famosos de la región cundo cuatro agentes de la Gestapo se plantaron frente a su puerta y decidieron que debería pasar una buena temporada entre rejas para pensarse dos veces eso de andar prediciendo el futuro en base a los astros. Con todo, y aunque esta práctica le granjeó la cárcel, también le garantizó un buen trato por parte de los soldados alemanes, quienes procuraban que no sufriera demasiado con las tareas cotidianas a cambio de alguna que otra predicción. Así anduvo este germano durante cuatro meses, tiempo tras el cual volvió a ser «reinsertado» en la sociedad bajo promesa de darle de mamporros si se le veía haciendo un mísero cálculo usando los planetas como punto de partida.

A pesar de todo, la casualidad quiso poner a este alemán de nuevo en el camino de la astrología apenas unos pocos meses después. Concretamente, este reencauzamiento de su vida tendría que agradecérselo a FELIX KERSTEN, el masajista personal de HEINRICH HIMMLER (más conocido por ser el Comandante en jefe de las SS de Hitler). Según determina Hernández en su obra, Wulff conoció casi por casualidad a este personaje quien, al saber que nuestro protagonista era un reconocido astrólogo, no dudó en preguntarle por lo que decía el cielo en relación al devenir del Führer y al de la guerra contra los aliados.

En teoría, el propio líder nazi HABÍA PROHIBIDO expresamente los vaticinios sobre su persona y la contienda. Sin embargo, el miedo a las represalias provocó que el astrólogo agachase las orejas y, con más miedo a volver a la cárcel que sensatez, le explicara lo que los cuerpos celestiales decían de Hitler. «Wulff reconoció que la situación de los astros en referencia a Hitler era especialmente mala. El astrólogo, afrontando los riesgos que entrañaba su sinceridad, no disimuló su pesimismo, pues veía acontecimientos amargos que iban a ocurrir a menos que hubiera un cambio radical en la política alemana. […]

EL HORÓSCOPO DEL TERCER REICH, tomando como fecha de nacimiento el día que Hitler ascendió al poder, el 30 de enero de 1933, auguraba su próximo hundimiento», señala el historiador y periodista español. A partir de ese momento, pasó de estar perseguido por las SS a ser el astrólogo no oficial de esta sanguinaria organización.

 

Entre otras cosas, la especialidad de WULFF en las SS consistía en elaborar cartas astrales para predecir los acontecimientos que acaecerían en la vida de una persona (un método que, a día de hoy, siguen utilizando cientos de especialistas en la materia). Concretamente, este estudio se basa en la idea de que la posición de los cuerpos celestes influye drásticamente en la vida humana y en el devenir de un individuo (algo que también sucedería con los signos del zodíaco). En base a ello, y mediante una serie de cálculos, los astrólogos afirman que son capaces de hacer predicciones sobre el futuro.

 

LA ASTROLOGÍA AL SERVICIO DE HIMMLER. Durante su etapa como astrólogo no oficial de las SS, a Wulff se le encargó elaborar decenas de cartas astrales. De hecho, los grandes jerarcas del nazismo le usaban no sólo para saber su porvenir, sino para descubrir a aquellos oficiales que pretendían arrebatarles su puesto. Bajo estas órdenes, y aunque parezca increíble, el astrólogo afirmó en sus memorias haber descubierto casos de espionaje contra varios líderes nazis. Es imposible saber si sus palabras son ciertas o no, pero lo que es seguro es que se fue ganando poco a poco un hueco entre las personas con cierta influencia en el Tercer Reich.

 

Entre sus trabajos más destacados, en 1944 WALTER SCHELLENBERG (el jefe del contraespionaje nazi) le solicitó que elaborase las cartas astrales de Stalin, la U.R.S.S., Gran Bretaña y EE.UU.

Pero la prueba de fuego de este astrólogo todavía estaba por llegar. Y es que, cuando Kersten observó que sus predicciones se cumplían, le concertó una cita con el mismísimo Heinrich Himmler. La vida de nuestro protagonista estaba a punto de cambiar drásticamente de nuevo, pues –después de haber tenido el dudoso honor de residir en un campo de concentración de las SS- ahora tendría que presentar al líder de esta organización sus conclusiones sobre las cartas astrales de sus enemigos. La reunión se celebró, según las propias memorias del astrólogo, una soleada mañana de 1944 en Salzburgo. Fue en una de las residencias del jerarca alemán. Allí –tras dar buena cuenta de un almuerzo- ambos debatieron durante más de cinco horas los pormenores de sus cálculos estelares.

 

UN PLAN SECRETO PARA DERROCAR A HITLER. Durante la conversación, Himmler y Wulff hablaron ampliamente sobre astrología. De hecho, el Comandante de las SS era un gran aficionado a ella a pesar de que, al principio de la contienda, había prohibido que se ejerciese en Alemania si no era al servicio del ejército alemán. También revisaron las cartas astrales de Churchill, Stalin y –aunque era absolutamente ilegal por orden expresa del Reich-, la del propio Adolf Hitler. Para desgracia del Führer, el análisis realizado no le revelaba un futuro muy halagüeño. «Wulff insistió en que el fin de Hitler y la derrota de Alemania llegarían en 1945, es decir, en tan sólo un año», determina Hernández. Fue en ese momento cuando el oficial sorprendió a nuestro protagonista haciéndole la siguiente pregunta:«¿Qué cree que debemos hacer?».


Se desconoce si fue por percibir una cierta debilidad de Himmler o si, simplemente, fue un arrebato de valentía, pero el astrólogo miró al nazi y le señaló que la opción más viable para la pervivencia de Alemania era… ¡Derrocar a Hitler antes de que fuera derrotado! El Comandante de las SS, por su parte, dijo algo que dejó helado al astrólogo. «El dirigente nazi respondió sin dudar un momento: “Eso no sería difícil. Podría enviar una división Panzer y mis hombres podrían hacerse con el control de todos los puntos importantes”. Esa sorprendente afirmación le dio a Wulff una buena oportunidad: Himmler realmente había previsto la posibilidad de una revuelta contra Hitler e incluso había pensado en liderarla él mismo», añade el periodista e historiador español.

EL ASTRÓLOGO, en lugar de calmar los ánimos, siguió indagando en la idea y señaló que, ya que la guerra estaba perdida si se continuaba bajo el mandato de Hitler, lo mejor era actuar, y hacerlo rápido. Para corroborar esta afirmación, también señaló al oficial alemán que los astros le eran favorables en los siguientes meses, por lo que no debía preocuparse de lo que sucediera. Himmler, por su parte, se mostró abierto al tema, pero hizo hincapié en que no estaba convencido de que la sociedad aceptara el golpe de estado. «”En el peor de los casos –argumentó Wulff- las revueltas serían aplastadas en dos o tres meses, siempre y cuando consiga de antemano el apoyo de los principales generales”. Himmler valoró en silencio la situación y le dijo: “En ese caso tendríamos que actuar con rapidez. Voy a pensar en ello…”», explica Hernández.

 

HIMMLER, EL COBARDE QUE NO PUDO HACER CAER A HITLER. Tras la extensa conversación con Himmler, Wulff salió convencido de que, más temprano que tarde, el líder de las SS armaría sus carros de combate y sus tropas y se plantaría en el Reichstag para hacerse con la poltrona por las bravas. Desgraciadamente, para él, la indecisión del oficial se alargó durante semanas y meses. Ni el desembarco aliado en las playas de Normandía logró aclararle los pensamientos. Por ello, y en vista de que no parecía que hubiese pensado en el plan, el astrólogo aprovechó una nueva cita que mantuvo con él en julio de 1944 para volver a meter el dedo en la herida. Al fin y al cabo, no tenía nada que perder, pues ambos podían ser condenados a muerte si la situación se descubría. Si caía él, caería también su interlocutor.

Durante esa cita, Wulff instó de nuevo a Himmler a tomar el poder afirmando que no era una opción, sino una responsabilidad. El oficial alemán se mostró varias veces dubitativo, por lo que nuestro protagonista le mostró de nuevo la carta astral de Hitler y la de los aliados. Si se cumplía lo que decían los cuerpos celestiales, todo se trasformaría en un desastre. «Himmler puso todo tipo de pretextos para no afrontar los hechos. En sus manos tenía la posibilidad de derrocar a Hitler, negociar de inmediato la paz y evitar así sufrimientos estériles al pueblo alemán. Himmler sentenció: “Le debo todo. No señor, es imposible hacerlo”», destaca el periodista e historiador español en su obra.

A pesar de su frustración, WULFF achacó este cambio de parecer a algún repentino temor de Himmler, pues había visto al jerarca nazi tan ansioso por derrocar a Hitler que le extrañaba sobremanera esta forma de actuar. Por ello, volvió a intentar convencerle a finales de abril de 1945 en una nueva reunión que ambos mantuvieron. No obstante, aquel momento no fue mejor que el anterior. De hecho, fue el peor con diferencia que pudo seleccionar, pues el jefe de las SS se hallaba absolutamente superado por la invasión aliada sobre Alemania y desconocía qué medidas tomar.
«Entonces, durante la reunión, sucedió algo que sorprendió mucho a Wulff, Himmler, mostrando una gran agitación, lamentó no haber seguido su consejo de apartar a Hitler del poder y entrar en negociaciones de paz. Consideraba que era entonces cuando tenía que haber actuado y que ahora era demasiado tarde. Después de esa confesión, la agitación del jefe de las SS fue en aumento, hasta que su voz quedó quebrada por el miedo, cuando dijo: “Ahora Hitler me va a arrestar”. Pálido y desencajado, Himmler empezó a repetir una y otra vez: “¿Qué va a pasar?, ¿qué va a pasar?, ¡todo se ha acabado”», señala el español. Esa fue la última vez que Wulff trató convencer al líder nazi sobre el derrocamiento del que, a la postre, sería conocido como uno de los mayores asesinos de todos los tiempos. Tampoco tuvo más opciones, pues este curioso dúo no tuvo más reuniones.

 

 WULFF afirmaba que era posible conocer cuando sería derrotado Hitler ¿Puede una carta astral dar ese dato? La historia de nuestro entorno cultural europeo está plagada de esos ejemplos. NOSTRADAMUS predijo el día y las circunstancias de la muerte del Príncipe, la peste que asoló Montpellier, etc.

 

MORIN DE VILLEFRANCHE, astrologo del Cardenal Richelieu, predijo un sinfín de acontecimientos asociados a Luis XIV. En la antigüedad la predicción astrológica era una actividad científica rutinaria para el astrólogo del rey o de los gobernantes. En la actualidad los astrólogos hemos recuperado parte de ese saber antiguo para hacer predicciones concretas sobre la vida de nuestros consultantes.

  Wulff también señalaba que Napoleón y Hitler tenían una carta astral similar ¿Dos cartas astrales iguales o parecidas llevan a un desenlace igual o parecido? La carta natal solo es una parte de la totalidad de la persona, el entorno histórico es otra y en entorno familiar y genético otra. Por similares que puedan parecer dos cartas natales, los aspectos diferenciales pueden predecir desenlaces distintos, porque la precisión en astrología es tal que unas diferencias mínimas en la hora de nacimiento pueden ocasionar eventos distintos, aunque similares en su definición básica. Por ejemplo si un jefecillo de tribu africana tuviera la misma Carta Natal de Hitler muy probablemente no hubiera desencadenado la Segunda Guerra Mundial. (Nota aparecida en ABC.es)