El Sepulcro de los
Vivos es el título de uno de los libros del célebre escritor ruso, Fiodor Dostoievski
(n.1821). Esto le cae como anillo al dedo cuando uno se refiere a lo que son
los Geriátricos en este país: tierra de nadie.
No solamente es culpa
de los propietarios de los geriátricos, sino
también de los que tienen la
responsabilidad de controlar el funcionamiento de esos lugares; de las familias que los dejan tirados
como si fueran objetos y que no se preocupan si esos lugares están habilitados
y serán bien atendidos.
El 8 de mayo pasado,
dos ancianas murieron como consecuencia de un trágico incendio
registrado en un geriátrico del barrio porteño de Floresta, mientras que otras veintidós
personas tuvieron que ser trasladadas a
distintos hospitales luego del siniestro.
Según un informe
publicado por el diario platense Popular, “al menos treinta y dos ancianos murieron en
los últimos siete años por incendios declarados en diversos geriátricos en
Capital Federal, el conurbano bonaerense y Córdoba,
donde se registraron también más de cincuenta heridos.”
La primera reflexión: ¿dónde estaban, al momento del incendio, la Asistente de guardia, el sereno y el responsable del mantenimiento del inmueble?
La primera reflexión: ¿dónde estaban, al momento del incendio, la Asistente de guardia, el sereno y el responsable del mantenimiento del inmueble?
Creo que estoy
escribiendo una tontería. porque en este país
ni de las tragedias se sacan conclusiones.
Una de las caras sombrías de los geriátricos, tiene que
ver con el personal contratado, que en
su gran mayoría son mujeres, muchas de ellas carentes de idoneidad y que
trabajan por que son mano de obra barata.
La mala paga produce resentidos sociales. Y
consecuentemente las primeras víctimas son los internos.
En el año 1987
rescaté a Mi Madre de una especie de campo de concentración. La encontré
durmiendo en una cama hecha con cajones de manzana.
Como nadie la llevaba
a hacer sus necesidades en un momento dado comenzó a despedir materia fecal por
la boca.
Dadas las situaciones
conocidas pareciera que también los médicos, que deben atender cotidianamente a
los habitantes de los geriátricos, no tienen mucho que decir.
¿No será que miran para
el lado equivocado?
Como en todos los órdenes de
la vida siempre hay excepciones.
Lo que no es
excepcional es la actitud mercantilista de los propietarios de los geriátricos,
que solamente se preocupan de la rentabilidad del negocio, si esto significa
matar de hambre a los pacientes o darles alimentos de mala calidad.
No es privativo de la
Argentina, en muchos otros lugares de este planeta llamado
Tierra ocurren hechos similares y aún más graves.
La Vida es una
Fotocopia.
Súmate a este espacio, haciendo sentir tu voz en todo aquello que pueda
servir para tener una vida más digna, menos
abusiva, más humana.
Gracias. Saulrabin@gmail.com
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