viernes, 24 de agosto de 2012

Ser pavote es mi debilidad.


 Mi indignación nace de mi imposibilidad de vivir en una sociedad más justa. No lo veré y nunca lo será.

En Brasil el exsenador brasileño Luiz Estevao, quien perdió su escaño en el año 2000 acusado de corrupción, se comprometió a reintegrar al Estado la suma de casi doscientos treinta   millones de dólares.

La titular de la Abogacía General, Helia Beterro, afirmó que se trata de "la mayor recuperación de dinero público (desviado hacia corruptelas) que se ha registrado en la historia del país o quizás en el mundo" y pone a Brasil "a la cabeza del combate contra la corrupción."
¿Qué economista brasileño puede tener la osadía de hablar de crisis con semejantes políticos cleptómanos.
En la Argentina, contemporáneamente, el Gobierno expropió  a la Compañía Sudamericana de Valores, ex Ciccone, para blanquear la situación   de los que hicieron pingues negocios  bajo la contemplación indiferente de los oficialistas y la tibia actitud de la oposición.
Lo malo de todo esto que los cleptómanos criollos quienes nunca han encontrado  un tratamiento adecuado.
 Con una Justicia que se mantiene en constante Feria, no hay manera de blanquear la mentalidad del político siempre dispuesto a dejarse influenciar por la volatilidad de las ideologías.

Pienso en la dos mujeres que integran en la Corte Suprema de Justicia, Elena Inés Highton de Nolasco (n.1942) y Carmen María Argibay (n.1939), que  no mantienen una actitud combativa frente al establishment.   
Ellas fueron nombrados en  el cargo  por el expresidente Kirchner. ¿ Será por eso  que no se animan a enfrentar al actual Gobierno?

 Alguien dijo con sobrados motivos que la Sociedad tiene el Gobierno que se les parece.
¡Qué manera de escribir al pedo!

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